#8M Que no te confundan: “Más allá del ruido, ¿Qué es ser mujer?”

Esa es la pregunta que me llevo haciendo desde hace días, después de que en esta nueva edición me vuelvan a encomendar la responsabilidad de presentar los Premios a la Mujer Trabajadora que cada año otorga ASIHTUR. Todo un reconocimiento a la trayectoria profesional y de vida de mujeres que son modelos de lucha y constancia.

Preparar un acto de este tipo al igual que cualquier otro, me lleva tiempo y esfuerzo, sobre todo para conectar desde el minuto cero con el respetable que nos honrará con su presencia. Y es que un tema tan serio como este, no es para menos. 

Como mujer que trabaja frente al micrófono y la cámara, sé muy bien lo que es cuidar las formas, pero hoy no quiero hablar de estética, sino de ética. Cada 8 de marzo, las pantallas se tiñen de morado y los discursos se llenan de promesas. El feminismo en el que yo creo —y el que muchas defendemos desde el sentido común— no es una guerra de bandos entre hombres y mujeres, sino una convivencia sana entre ambos. Es el feminismo de los acciones, y no de palabras adornadas,  vacías de igualdad carente todas ellas de hechos que consoliden y ponga en valor la lucha de todas nuestra antepasadas que vivieron tiempos muy convulsos.

Es muy importante tener memoria pero no selectiva. Ya no estamos en la década de los 70, estamos en 2026. Ahora somos libres, aunque nos intenten someter a pensamientos que no se correspondan con la realidad. Es de recibo ser consciente con lo que se dice, se cuenta o se intenta vender a la sociedad a través de formaciones políticas, medios de comunicación o  las redes sociales. Tenemos la obligación moral de visibilizar desde el respeto con veracidad y con lógica.

La mujer no puede ser moneda de cambio de partidos políticos para que nos usen a su antojo, cuando entre sus filas hay “machos y hembras” que se sirven o encubren actos deleznables. Esos mismos que intentan darnos lecciones al resto de personas que habitamos este mundo, pensando que somos estúpidas e idiotas. 

Defender la igualdad no significa pedir privilegios, sino exigir que desaparezcan los obstáculos.  No necesitamos un discurso que segregue, sino uno que sume. La igualdad real se construye también con los hombres, no contra ellos. 

Volviendo a mi pregunta del principio… Para mi,  tendría que ser fácil definir el papel de lo que es una fémina porque he tenido a dos referentes que han marcado mi existencia, como son mi abuela y mi madre. Aunque nunca llegue a ser como ellas, porque son únicas en su especie, sí que plantaron una semilla en mi que intento regar todos los días para  cosechar y por consiguiente recoger esos frutos de perseverancia, fuerza y amor de los que tanto presumo de ellas. Somos tres generaciones que nada tienen que ver la una con la otra. Ninguna elegimos la época en la que nacer, pero sí, la manera en la que  evolucionar y superarse, no solo por los tiempos que corren sino por la satisfacción personal de conseguir nuestras metas.

Ser mujer es:

✅ Cumplir metas sin miedo al qué dirán

✅ Ser dueña de tu vida

✅ Consecuente con lo que dices pero más con lo que haces

✅ Aceptar los errores y celebrar los logros 

✅ Amar por amor y no por comodidad

✅ Elegirte como primera opción siempre

✅ Cuidar

✅ Dejarte cuidar

✅ Fiel a tus principios

✅ y un larguísimo etc …

Es por ello, que mi 8M es hoy, mañana y el resto del año, ya que tengo cada día una nueva oportunidad para ser mejor persona en todas mis vertientes. Porque la libertad no tiene techo y para llegar a ella hay que trabajarla. El esfuerzo no tiene descuentos.

Como comunicadora, mi compromiso es inmenso. Porque al final del día, cuando las luces del plató se apagan y el micrófono se cierra, lo que queda es la vida real. Y en esa vida, la igualdad no es negociable.

Share the Post: